Reflexiones en el CSS

calendar 19.1.18 clock
Hoy estuve en el CSS para sacar cita para un examen de mi abuela, a ver si conseguimos que la operen.

Llego y veo a casi una treintena de personas antes que yo, algunos tan o mucho más viejitos que mi abuela, y solos.

Yo estoy preparada para estas diligencias. En la familia soy la encargada porque es mucho más fácil para mí venir en un bus inter-distrital que para otro venir en carro, por aquello de los tranques y la lucha por estacionamiento.

Bueno, mientras escucho mi rock & pop y pico mis galletitas de leche, espero 3 largas horas para saber si se puede o no hacer el examen. Aquí nunca hay garantía.

Por fin llego a la ventanilla, por fortuna sí le harán el examen. ¡Ah! Olvidé mencionar que será dentro de tres meses.

Algunas personas antes y después de mí no tuvieron 'tanta suerte'. No había alguna cosa necesaria para su examen, o la fecha que le daban era demasiado lejana como para arriesgar la salud.

Luego, con papel en mano tengo que dirigirme a las clínicas privadas a realizar cotizaciones. No se pueden hacer vía telefónica y mucho menos vía web.

Aún no termino mi diligencia en el CSS, espero casi una hora a ver si me dan completos los medicamentos de mi abuela.

De no ser así es probable que tenga que ir a otra policlínica, tan o más lejana de casa que aquí, a hacer nuevamente fila y esperar, ya que no informan si hay los medicamentos al momento de mostrar la receta, por aquello de que ésta es electrónica y no ven las cantidades disponibles.

Aquí, ya sin galletitas y aburrida de la música y lecturas que traje, reflexiono sobre lo lastimoso que es no ser allegada a la Presidencia, aquella que ha pagado bypass gástrico a un funcionario que devenga 10mil al mes y que paga otra operación a un líder eclesiástico, en la misma clínica privada y costosa donde se atendió el anterior.

Aquella que dona a un colegio privado alrededor de 50mil dólares para que sus graduandos hagan 'labor social'. Aquella que paga una operación y todas las gestiones en Miami para otro funcionario, quien devenga salario de 4mil mensualmente.


Es triste pensar que pagamos un seguro obligatoriamente que no nos garantiza ni atención preventiva ni mucho menos lo necesario para aliviar las dolencias. Y ni siquiera sabemos si habrá fondos al llegar la edad de jubilarse.

Entristece y desconsuela.






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author

Soy Cyball, mamá y coder panameña.

En 2012 conocí ese amor irrepetible, el que me inspira cada día: mi hijo Andrés.

Por él me inicié en el mundo del blogging y el coding hasta crear en 2018 ANMATT Studio, mi emprendimiento.

Aquí encuentras mis historias, esas que no caben en un tweet.